Llamado de emergencia de los granjeros

El miedo y el temor a ser capturados o deportados han llevado a que muchos trabajadores del campo en Wisconsin y en otros estados empiecen a cambiar de trabajo o, simplemente, a regresarse a sus países de origen.
Los granjeros están haciendo un llamado urgente al gobierno para pedir que no permitan que las granjas se hundan por la falta de una fuerza laboral suficiente.
Los líderes de las organizaciones que trabajan con el sector agrícola alertan que la situación actual ya no es un obstáculo, sino una amenaza para la agricultura del país.
En Wisconsin, la WFBF (Wisconsin Farm Bureau Federation) encabeza el trabajo con los legisladores para modernizar los programas de inmigración. Para los granjeros, las visas H-2A han sido una solución temporal de solo 10 meses, pero no funcionan para las granjas que operan todo el año, como las lecheras.
Tyler Wenzlaff, director de asuntos nacionales de la WFBF, enfatizó que sin una transición hacia visas de 12 meses y una revisión más amplia de las políticas migratorias, la producción lechera en Wisconsin está en riesgo. “Sin trabajadores no vamos a poder sobrevivir”, le dicen los granjeros a Wenzlaff.
La vida en las granjas ha cambiado no solo por la presión económica, sino también por la falta de interés de las nuevas generaciones, que prefieren no continuar con los negocios familiares.
Pero ahora, ¿quién podrá ayudarlos?
Desde hace varios meses se ha estado trabajando conjuntamente con varias organizaciones de granjeros y con apoyo bipartidista en el Farm Workforce Modernization Act of 2025 (H.R. 3227). Sin embargo, la falta de presión nacional y de interés en ambas cámaras ha dejado este proyecto estancado en comités, sin ser propuesto para debate, según se observa en la bitacora (tracker) del proyecto.
Pero, ¿qué traería este acto para los granjeros en caso de avanzar?
1. Estado de Trabajador Agrícola Certificado (Certified Agricultural Worker — CAW)
Se crearía un nuevo estatus migratorio para trabajadores agrícolas que hayan trabajado al menos 180 días en los últimos dos años — incluso si están “indocumentados” — permitiéndoles obtener una autorización de trabajo temporal.
Esta certificación protege a los trabajadores de ser removidos mientras su solicitud está pendiente.
2. Derivados familiares
El cónyuge e hijos menores también podrían recibir un estatus derivado (Certified Agricultural Dependent).
3. Extensiones del estatus certificado
El estatus CAW podría extenderse por períodos adicionales (generalmente 5.5 años por extensión).
4. Ajuste a residencia permanente (opcional)
Los trabajadores que mantengan el estatus CAW por varios años y cumplan con condiciones de trabajo continuo podrían solicitar la residencia permanente legal.
5. Obligaciones del empleador
Se establecen requisitos específicos para los empleadores en cuanto a contratación, documentación y cumplimiento de normas laborales.
6. Modificaciones al programa H-2A
El proyecto de ley plantea cambios importantes al programa de visas H-2A, entre ellos:
- Inclusión de trabajadores certificados CAW como “trabajadores estadounidenses”, lo que podría ampliar la disponibilidad de mano de obra legal.
- Una base de evaluación salarial más estable y controlada, con límites anuales sobre cuánto puede variar el Adverse Effect Wage Rate (AEWR), ofreciendo mayor previsibilidad a los productores.
- La posibilidad de extender o permitir visas H-2A para empleo durante todo el año, especialmente en industrias como la lechera, algo que actualmente no está permitido bajo las reglas vigentes.
7. Sistema de registro de empleo (Online Job Registry)
El proyecto contempla un sistema electrónico de ofertas de trabajo para aumentar la visibilidad de oportunidades laborales y conectar mejor a empleadores con posibles trabajadores.
8. Verificación de elegibilidad laboral
Reformas al sistema de verificación, incluyendo cambios a programas como E-Verify, para facilitar que los empleadores confirmen de forma más eficiente la elegibilidad de los trabajadores.
9–15. Disposiciones adicionales y complementarias
Aunque no están numeradas como 15 puntos en el texto oficial, el proyecto cubre varias áreas clave relacionadas con la mano de obra agrícola, entre ellas:
- Definiciones legales claras del término “trabajo agrícola” para efectos migratorios y de beneficios.
- Verificaciones de antecedentes y cumplimiento para trabajadores y empleadores.
- Protecciones para trabajadores menores de edad dentro de familias agrícolas.
- Sanciones por declaraciones falsas en solicitudes.
- Protecciones de privacidad y manejo de información para solicitantes y sus familias.
- Acceso a programas educativos o de apoyo para facilitar la transición a otros estatus o empleos.
- Informes al Congreso y programas autorizados para monitorear la implementación y los resultados.
La industria lechera en Wisconsin ya está sintiendo el impacto de las políticas migratorias, aun cuando el estado no ha sido un foco principal de redadas. Sin embargo, la situación podría convertirse en un desastre para las granjas si estas acciones se promovieran de manera masiva, como ya ocurre en estados vecinos como Illinois y Minnesota.
Se estima que el 70 % de la industria lechera en Wisconsin se sostiene con mano de obra inmigrante (UW-Madison)
NOTA EDITORIAL:
Lo que está pasando hoy en los campos no es una pelea política ni un debate lejano en Washington. Es algo que ya se vive en las granjas, que se refleja en la economía local y que termina afectando la comida que llega a la mesa de miles de familias. Ignorar la falta de mano de obra agrícola es poner en riesgo una de las bases históricas de Wisconsin. Porque sin trabajadores no hay cosechas, sin cosechas no hay producción, y sin producción no hay comunidades rurales que sobrevivan. Ya no basta con hablar del problema; hace falta decisión y acción antes de que la falta de respuestas termine por vaciar los campos. Mientras que se promueve la autodeportación navideña con $3000 dólares, los granjeros oran para que sus trabajadores no se vayan.
FUENTE: WFBF, CONGRESS.GOV, UW-MADISON






