Elecciones

Wisconsin elige al primer gobernador de color: David Crowley

Wisconsin nuevamente da ejemplo con su voto derrotando a los billonarios

MADISON, Wisconsin (AP) — El demócrata David Crowley derrotó este martes a un republicano con estrechos vínculos con el presidente Donald Trump. Su trayectoria, que lo llevó desde una infancia en uno de los barrios más pobres del país hasta convertirse en la primera persona negra en liderar este estado en su mayoría blanca. 

La victoria de Crowley sobre el congresista federal Tom Tiffany marca un hito en los 178 años de historia de Wisconsin: es la primera vez que los demócratas ocuparán la gobernación durante más de ocho años consecutivos. Crowley sucederá al gobernador Tony Evers, quien decidió retirarse en lugar de buscar un tercer mandato, pero dejando su silla a un hombre de su confianza.

“Gracias a todos ustedes, un niño que se enfrentó al desalojo vivirá ahora en la residencia oficial del gobernador”, declaró Crowley ante sus entusiasmados seguidores en Milwaukee, a solo un par de kilómetros de donde creció.

El triunfo de Crowley se produjo en una noche de importantes victorias para los demócratas. Sin embargo, en su discurso de victoria, aseguró a sus seguidores que sería un gobernador para todos, incluidos aquellos que no votaron por él.

“Wisconsin no es un estado rojo ni un estado azul”, afirmó. “Nunca lo hemos sido. En un estado tan reñido, nadie puede gobernar en solitario”.

Asimismo, prometió trabajar tanto con demócratas como con republicanos para reducir los costos en Wisconsin.

Los demócratas aspiraban a una “trifecta”: ganar la gobernación y obtener el control de ambas cámaras legislativas. No han tenido el control total del gobierno estatal de Wisconsin desde 2010.

Aunque The Associated Press aún no había proyectado suficientes resultados para determinar qué partido controlará la legislatura estatal, el presidente de la Asamblea, el republicano Robin Vos, predijo en una publicación en redes sociales que los demócratas obtendrían los escaños necesarios para alcanzar la mayoría, y los felicitó.

“Los próximos dos años pondrán a prueba nuestra determinación”, señaló Vos. “También aclararán el camino a seguir. Estamos preparados para ambos escenarios”.

Esta victoria frena los intentos republicanos por recuperar el control de un estado que Trump ganó en dos de sus tres campañas presidenciales. Además, garantiza que un demócrata estará al frente de Wisconsin durante la próxima contienda por la Casa Blanca, periodo en el que es probable que el estado siga desempeñando su papel como un territorio clave en la disputa electoral. Crowley, de 40 años, nació en el lado norte de Milwaukee; sus padres enfrentaron problemas de abuso de sustancias y desalojos. Sin embargo, Crowley se volcó hacia la organización comunitaria y la política, logrando ser elegido para la legislatura estatal a los 30 años. Ejerció el cargo durante poco más de tres años antes de ser elegido, en 2020, como ejecutivo del condado de Milwaukee.

Su camino hacia la gobernación fue tumultuoso. Abandonó la contienda al parecer poco probable que obtuviera la nominación demócrata, pero se reincorporó a instancias de Evers. En las primarias de agosto, derrotó a una candidata socialista democrática y, posteriormente, se enfrentó a Tiffany, quien recibió la mayor parte de su apoyo financiero de apenas tres multimillonarios.

Tiffany, quien sobrevivió a un accidente de avioneta mientras hacía campaña, se vio perjudicado por los índices de aprobación —los más bajos registrados— del presidente en Wisconsin, un estado que Trump ganó en dos ocasiones.

Tiffany le deseó éxito a Crowley y manifestó su intención de mostrarse magnánimo ante la derrota.

Una contienda por la gobernación después de 16 años

La última vez que ocurrió algo similar fue en 2010, cuando el entonces gobernador demócrata, Jim Doyle —al igual que Evers—, optó por no postularse para un tercer mandato. El republicano Scott Walker ganó aquel año y, durante los siguientes ocho años, implementó una amplia gama de prioridades republicanas que redujeron drásticamente los derechos sindicales, recortaron impuestos e introdujeron el requisito de que los votantes presentaran una identificación en los centros de votación.

Evers, quien habitualmente no toma partido en las primarias, respaldó a Crowley en un esfuerzo por frenar el avance de la campaña de la socialista democrática Francesca Hong. Crowley ganó por una diferencia de menos de medio punto porcentual.

Wisconsin está acostumbrado a contiendas reñidas.

Trump, quien apoyó a Tiffany, ganó en Wisconsin en 2016 y 2024, pero perdió en 2020. Esas tres elecciones presidenciales forman parte de un grupo de cinco —de las últimas siete celebradas en el estado— que se decidieron por un margen inferior a un punto porcentual.

En 2018, Evers derrotó al entonces gobernador Scott Walker por una diferencia de 1,1 puntos porcentuales. Evers logró la reelección con una ventaja de 3,4 puntos porcentuales en 2022, un margen contundente para los estándares de Wisconsin.

Tiffany presentó a Crowley como partidario de los centros de datos; Crowley basó su campaña en la asequibilidad.

Tiffany intentó retratar a Crowley como un defensor de la construcción de centros de datos en Wisconsin, refiriéndose a él como “David Crowley, el hombre de los centros de datos”. Tiffany difundió un anuncio que incluía un fragmento en el que Crowley afirmaba que Wisconsin podría convertirse en un “centro de inteligencia artificial y datos, no solo para todo el país, sino para el mundo entero”.

Sin embargo, en el pasado, el propio Tiffany también se había expresado de forma positiva sobre los centros de datos. Hacia el final de la campaña, Crowley cambió su postura al respecto y, en octubre, se manifestó a favor de una moratoria. Tiffany, por su parte, no propuso ninguna moratoria a la construcción.

Tiffany también intentó presentar a Crowley como alguien débil frente a la delincuencia y afirmó que, de llegar a ser gobernador, Crowley aumentaría los impuestos para financiar su programa, el cual incluía la ampliación de la atención sanitaria y la financiación completa de las escuelas públicas.

Crowley arremetió contra Tiffany en cuestiones económicas, argumentando que su lealtad a Trump y su apoyo a una guerra en Irán eran los responsables de los elevados precios de la gasolina que afectaban a Wisconsin especialmente a los agricultores. Crowley también se pronunció a favor de revocar la ley estatal —vigente desde hace 15 años y conocida como “Act 10”— que, en la práctica, puso fin a los derechos de negociación colectiva para la mayoría de los trabajadores del sector público.

Tiffany, de 68 años, votó a favor de dicha ley cuando formaba parte de la Legislatura. Tras nueve años en la Legislatura, Tiffany fue elegido para el Congreso en 2020, en representación de un distrito mayoritariamente rural.

Asimismo, Crowley abogó por ampliar la cobertura de Medicaid, aumentar la financiación de las escuelas públicas y mejorar el acceso al cuidado infantil.

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